Filosofándonos

"Si es necesario filosofar, es necesario filosofar. Si no es necesario filosofar, de todos modos es necesario filosofar, porque sólo filosonfando se puede demostrar la necesidad de prescindir de la filosofía". Agustín de Hipona.

martes, mayo 01, 2007

“Si no existieras te inventaría”

En un primera instancia algunas dudas me suscita esta frase; luego de pensarlo un poco creo que mí posición no resultaba del todo sólida, o por lo menos dejaba entrever la fragilidad de ciertos argumentos, y como se puede suponer, si ciertos argumentos resultan débiles la conclusión que de ellos se desprenda difícilmente pueda esgrimir algún tipo de solidez.

Instantes de ocio imperan en estos momentos, por lo que reconstruiré mí primera posición ante dicha frase, para, por último, presentar la que considero más certera, o por lo menos más representativa de lo que, en un determinado contexto, se quiso expresar.


* Primer análisis de la frase (un tanto negativo si se quiere)

“Si no existiera te inventaría.”

La frase es una especie de condicional-causal, y a esto lo vemos claramente con la formulación “si no… te…”. Los puntos suspensivos pueden ser llenados con lo que se nos ocurra, p. ej., “si no haces la tarea te prohíbo mirar tele”; “si no comés todo te quedás sin postre”, etc. En otras palabras, una acción es determinante (causal) de otra.

Con respecto a nuestra frase lo que se condiciona es la existencia de alguien (“si no existieras…”), y seguidamente la consecuencia de que ello sea así (“…te inventaría.”).

Ahora bien, la cuestión creo que podría ser la siguiente: ¿puede ser algo inventado de la nada? En una respuesta rápida se podría decir que sí. Lo que en todo caso no sería tan sencillo de sostener es que lo inventado (a partir de la nada) se corresponda (es decir, se parezca o se asemeje) a lo efectivamente existido; podría ser algo muy parecido pero sin duda nunca lo mismo. ¿Y qué consecuencia nos podría traer esto? Pero antes de responder esta pregunta intentaré ampliar un poco más la situación de aquello que se inventa.

Lo que se inventa sería algo así como abstracto, es decir, no tendría una forma determinada (puesto que no se podría parecer a nada, dado que ese algo a lo que se podría parecer no existe). Y si fuera una abstracción no podría ser hallado en nada concreto (en ninguna cosa, en ninguna persona), o todo lo contrario: puede ser hallado en toda y cada uno de las cosas existentes (ya que no se tendría conocimiento preciso de algo particular).

Supongamos que esto que se inventa sea simplemente el sentimiento que nos hace, valga la redundancia, sentir la otra persona. Entonces la situación en que podríamos encontrarnos sería más o menos la siguiente: no tengo a la persona (puesto que no existe), pero tengo el sentimiento que sentiría si existiera; pero como no existe, como no la puede hallar, no me queda más remedio que inventarla, que crearla en mí mente o en mí imaginación.

¿A qué conclusión llegamos? Principalmente a que si se inventa no podría ser nunca la persona concreta, dado que lo que se inventa es sólo un sentimiento abstracto, que de ser hallado en una persona sería prácticamente casual. Motivo por el cual, de no existir la persona, eso que se inventa no se podría corresponder con ninguna.

Entonces la gravedad de la cuestión aumenta: aquella persona (existente) podría no ser más que la que “por azar” (o simple cuestión de probabilidad) reunió aquello que de no existir inventariamos… y aquello que se inventa por lo general siempre responde a un ideal, y en cuestión de ideales podríamos decir que, justamente por su calidad de ideal, nunca podría ser tal en la realidad. Y de esto se podría desprender lo siguiente: persona=ideal; o si se quiere: existencia=invención. Es decir, se estaría equiparando lo real con lo ideal; pero por definición, lo ideal siempre permanece un paso más delante de lo real, así que en el caso de que algo no exista, es posible inventarlo, pero si se lo inventa ya no podrá ser real (posible como persona concreta), porque como se dijo, lo inventado (lo ideal) no es equiparable, igualable, a lo real.


Hasta aquí el primer análisis, veamos ahora el segundo.

* Segundo análisis.

Si no existieras te inventaría.”

La pregunta es: ¿cómo podría ser posible que inventásemos algo que se pareciera a algo que no existe? Aquí (como se dijo párrafos más arriba) lo que se inventaría sería el sentimiento. Ahora bien, ¿qué características tendría este sentimiento? Aunque creo que la pregunta, para hacerla con más precisión, debería ser: ¿podría tener (estos sentimientos inventados) las mismas características que las que se hallan en la persona?

Una respuesta que lisa y llanamente se puede dar es que sí, que esto es posible [en realidad es discutible, pero vamos a suponer que estamos de acuerdo con esta respuesta]. Entonces lo que nos quedaría por intentar ver es cómo esto podría ser posible.

Con la frase lo que básicamente se quiere decir es que si te tuviera que inventar, sin duda que lo inventado sería igual a vos. Y esta igualdad quizá sólo sea posible al ser realmente única la persona.

Ahora bien, se me podrá decir que todos somos únicos, y si lo dicho es así, esa invención que se haría se podría ajustar a cualquiera. Pero no es así. La invención (producto de un ideal) es única, y si esta persona llegase a existir, también lo sería; por lo que, en el caso contrario, es decir, en el caso de no existir, se la podría inventar, con la seguridad de que si llegase a existir sería la misma.

10 comentarios:

Filosofando al vacío dijo...

Lo en esta oportunidad he presentado fue algo escrito allá por el mes de abril de 2006 y dedicado a la persona con quien sigo y espero seguir compartiendo mis días: Yanina.

También incluida una dedicatoria que paso a compartir:

“No siempre los ideales se ajustan a la realidad, pero lo único que puede decirte es que con vos toda la realidad se torna ideal.

Gracias por formar parte de mí vida y darle forma a todo aquello que no sé si hubiera podido inventar tal cual ahora es”.


Saludos a todos
Alejandro

Azazel dijo...

Perderse en una lógica binaria (si/no) al analizar una frase es muy instructivo como simple entretenimiento deductivo, pero no podemos conferirle un 'serio' sentido...

El lenguaje (ya limitado de por sí) no puede ser acotado con estas herramientas; su naturaleza es analógica...

PD: La Nada es inimaginable (incluso al nombrarla rompemos con ella...)

Un saludo!

Filosofando al vacío dijo...

Azazel: de hecho si debemos atenernos a un análisis propiamente lógico la formula correcta es "si... entonces...", con lo cual podemos discutir acerca del sentido de lo analizado, que en última instancia dependerá de su contrastación empírica, dado que en el sentido "serio", o puramente formal, sólo podemos decir que lo afirmado es verdad en tanto que no se predique algo falso en el antecedente y algo verdadero en el consecuente.

En cuanto a la Nada, si nos atenemos a una concepción teórica o filosófica (ya que para el sentido común la nada "existe", como cuando decimos "en esta habitación no hay nada"), que sea inimaginable no necesariamente queda imposibilitado nuestro acceso a ella; Sartre, p. ej., la nombra como "No-ser", y con eso intenta superar ese no romper con ella al nombrarla. Pero todo es discutible.

nos leemos
saludos
Alejandro

Azazel dijo...

De mi alter-ego, Zoroastro:

FANTASIA....

Parece una palabra excluida del mundo actual, una necedad propia de soñadores. Pero es sin mayor objeción la esencia de la naturaleza universal. Todo lo que conocemos, todo cuanto existe en este vasto mundo solo lo podemos concebir con su ayuda. Allí donde pretendemos demostrar una relación entre dos conceptos únicamente hacemos uso de una cualidad humana: la fabulación (capacidad que dio origen incluso a esos dos conceptos). Es innegable su utilización en cualquier acto cotidiano. Somos esclavos de nuestra capacidad de fantasear con la Realidad de un modo que no acertamos a comprender profundamente. Aquí y allá, en todas partes y momentos de la historia, del Hombre siempre surgirá por medio de cualquier herramienta (artística o técnica), una interpretación imaginaria de los fenómenos percibidos. Desde el científico hasta el campesino manipulan las metáforas extraídas de la Vida con la misión de forjar sus limitados entendimientos. La expansión del conocimiento tan solo es un ejercicio global de pura fantasía onírica. Por ello, cuanto queremos expresar se convierte en una apariencia de la Realidad que lo provoca, una representación inerte que nunca englobará la ‘Verdad’ que intenta sustentar... (y esta interpretación, amigos, no es nada nuevo...)


"... una apariencia de la Realidad que lo provoca..." o para rizar más el rizo: nada se extrae de la Nada...

Un saludo, Alejandrito!

Filosofando al vacío dijo...

Azazel: es interesante lo que mencionas, creo que son demasiadas las Verdades a las cuales no podremos acceder dada nuestra condición, condición que tal vez límita, pero que también quizá esa supuesta límitación no sea más que otra faceta a las cuales estamos condenados.

cuando la objetividad no logra ser alcanzada allí pareciera que está nuestra subjetividad para explicarlo; tal vez lo objetivo no es más que esa concepción en la cual pretendemos encontrar algo más allá de nosotros. Quizá no halla Realidad, sino simplemente realidades que tienen en común algunas cosas.

Y es verdad, nada se extra de la nada, tal vez ni la nada misma.

saludos
Alejandro

Adrianófanes dijo...

Amigo...Justo cuando iba a hacer mi comentario leí el tuyo, con tu dedicatoria hacia Yanina. Curiosamente iba a hablar de eso...Del invento y la posibilidad de idealización, peligrosa por cierto, pero también necesaria. El amor no admite otra lógica más que la de un sentimiento recíproco. Sólo así se retroalimenta y se inventa a sí mismo.

...También me quedo pensando en esas personas que les viene los cuarenta de golpe y la soledad los carcome. Muchos terminan encontrando una pareja sin saber preguntarse verdaderamente qué es lo que sienten. En ese caso, si ese amor no existe, es inventado. Algunas charlas con gente conocida me han advertido de este asunto. Aunque es muy relativo.

yanina dijo...

Hola mi amor, bueno que puedo decirte, que cuando te dedique esa frase fue para demostrarte con palabras lo que sentía y no dejo de sentir por un solo segundo..nunca crei que de eso y vas hacer esta explicacion tan lógica..de la inerpretacion que realmente tiene la frase...por eso me enamore de vos de esa busqueda intensa de encontrar e interpretar de mil maneras posibles lo que realmente es el significado. Yo me enamoré de la maravilosa persona que sos y de la manera que tenes para afrontar la vida...Bueno te mando un beso grande y seguiré escribiendote cosas para que las sigas investigando...

Te Ama...

Yanina

danips dijo...

danips!..
holas!, me encanto lo q dijiste, muy cierto, y nunca lo hubiera pensado!, te devuelvo, el comentario,grcias por pasar,..


una abrazo!

SamanthA dijo...

Alo, alo, muy interesante
tu exposición. Reconozco que
el título me atrapó y lo vinculé
directamente a mi muso inspirador:
ser que no sé si inventé yo, o si tengo la capacidad de verlo en
toda su magnitud. ¿Tendremos la certeza?

Filosofando al vacío dijo...

samantha: a veces, de todas maneras, las certezas poco parecieran importar...

saludos
Alejandro