Filosofándonos

"Si es necesario filosofar, es necesario filosofar. Si no es necesario filosofar, de todos modos es necesario filosofar, porque sólo filosonfando se puede demostrar la necesidad de prescindir de la filosofía". Agustín de Hipona.

miércoles, agosto 08, 2007

Acerca de ser uno mismo

¿Qué es ser uno mismo? ¿Se nos es posible salirnos del mundo para no estar influenciado por este y de esta manera ser nosotros?

¿Se es uno mismo mientras somos con los demás? ¿Hasta qué punto los demás también nos hacen, nos constituyen?

¿Ser uno mismo es solamente escucharnos a nosotros? ¿Dejamos de ser nosotros por escuchar a los demás?

Todo interrogante invita a una respuesta, pero no todo respuesta debe ser extrema, única, sin más posibilidades que ella misma. A veces lo mejor posición adoptada es aquella que no se define, aquella que siempre queda abierta a una nueva variante, a una nueva posibilidad.

En nuestra búsqueda de ser uno mismo, mucho hay para aceptar, aunque también para rechazar.

Ser uno mismo es una equilibrada rebelión, un equilibrado y constante desafío, ser uno es un inconmensurable arte.

Ser uno es la voz que no se impone, pero tampoco calla, hallar libertad en los límites, es ser nuestros caminos aun ya en caminos.

Ser uno quizá no es sólo enfrentarse a qué somos, sino también a qué y/o para qué queremos ser.

7 comentarios:

/*Joel*\ dijo...

ser uno mismo quiza sea la mas estupida de las ambiciones de alguien que piensa.
estaria bueno asumirse como un cualquiera. y que como tal, podamos ser alguien definido, aunque se que suena turbio lo que digo.
creo que todos los que han intentado abstraerse no han llegado a un buen punto...
tener razon no implica dejar de ser de este mundo.

habria que indagar mas en heidegger, que aunque su teoria no es tan urbana como la sartreana...nos habla de un ser en el mundo, sostenido por un plexo de relaciones con los otros, con los utiles etc etc.

somos lo que somos. no hay vueltas a esa pregunta. y que somos...abrir los ojos, bajar la mirada, luego levantarla y mirar al rededor. y aunque no tengamos esa respuesta concreto que como tontos buscamos y buscamos. la respuesta esta. es la existencia misma lo que somos. estamos atados a esta libertad que no podemos eludir.

interesantisimo post
abrazos!

Filosofando al vacío dijo...

Joel: parece interesante tu posición, aunque algo confusa y ambigüa. Ser uno mismo quizá sea algo inalcanzable, pero no me animaría a sostener hasta qué punto por ello deba ser dejado de lado el intento, esa "ambición" como decís vos.

Tu visión de asumirse como un cualquiera me suena a un mero conformismo, ya que en el conformismo todo pareciera estable, "definido".

Todos somos a nuestra manera, tanto los que tienen la posibilidad de expresarme más abiertamente y con más llegada, y aquellos que pasan desapercibido incluso para un pequeño entorno; estoy de acuerdo, no es una cuestión de tener razón para ser, de hecho creo que si lo pensamos bien es muy dificil no ser.

Tu último párrafo es elocuente, y en gran parte estoy de acuerdo, pero como la idea es filosofar vamos a tratar de verlo desde otra perspectiva: habría que ver hasta qué punto simplemente se puede ser, sólo ser, y no cuestionar eso que somos; quizá una de las paradojas o contradicciones que nos conforma sea buscar eso que no encontraremos, ¿pero por qué no preguntarnos o cuestionarnos sobre lo que somos? Entregarnos a la simple vida tal vez sea lo mejor, es decir, ¿para qué estar viviendo de anhelos inalacanzables y de pretenciones para las cuales no tenemos certezas?, pero también quizás estemos errados en esto y sea esa misma libertad o ese tratar sólo de ser lo que somos lo que nos aprisiona, ¿pero cuál sería el sentido de todo esto? La verdad que no osaría esgrimir una respuesta; tal vez lo que no podamos eludir sea el tratar de encontrarla.

Y ésto no nos hace mejores o peores, o más "uno mismo", pero tampoco podemos estar negándonos o por lo menos privándonos de la posibilidad de nuevas maneras de contemplar y comprender. Me cuesta no ver contradición entre ser libres pero no ser en libertad, que es donde tal vez nos encontremos a uno mismo.


Saludos
Alejandro

nesiko dijo...

A las finales, terminamos muertos sin saber exactamente nuestras verdaderas potencialidades.
A alas finales, terminamos viejos sin saber hasta donde eran nuestros límites.
Esas preguntas puede que tengan respuesta fáciles, pero si te pones a pensar, te das cuenta que va mas allá que la retórica.
A eso tenemos que aumentarle que siempre va a ver “metamorfosis” en cada etapa de nuestra vida, de todo tipo: social, físico/químico, psicológico, etc etc, y eso dificulta más, lo que somos, o lo que pretendemos ser, o lo que pensamos que somos, porque a las finales nunca terminamos de saber en verdad quien fue el tipo que tenemos como ser.

Te dejo un saludo.

/*Joel*\ dijo...

creo que en el hecho de ser uno mismo se es libre. y, por otra parte, se puede ser un cualquiera.
a lo que voy con eso de ser un cualquiera es a que no veo necesario el anteponerse sobre los demas, necesitar distinciones para ser alguien.
se puede ser en el anonimato...
ser uno mismo no implica un conformismo. quizas me exprese mal, ser uno mismo y ser libre pueden ir de la mano. porque el ser no creo que sea algo estacionario(como puede sonar la palabra cualquiera), sino que es un movimiento constante hacia un proyecto o porvenir...
disfruto mucho de estos debates, los encuentro muy ricos.
quizas algun dia lo invite a formar parte de un blog con este estilo de conversacion.

lo espero por casa. a que comente lo que he dicho en mis modestos escritos

*Sofia* dijo...

Ser uno mismo es una equilibrada rebelión, muy cierto, coincido totalmente.
Pensando en lo de las respuestas abiertas hoy (en este tiempo y espacio específico) tengo una respuesta. Por lo menos mi Yo no puede ser saliéndose del mundo. Hoy estoy fuera del mundo y no puedo ser yo mismo... Son respuestas que uno vive y van cambiando... Hoy es esta...
Besos Ale!
A ver cuándo te cruzo ;)

Filosofando al vacío dijo...

Nesiko: estoy de acuerdo con lo de las potencialidades, no nacemos predeterminados y por ende podemos ser lo que queramos, y esto, paradójicamente, implica que no podremos ser una infinidad de otras cosas, y cómo saber que está bien lo que elegimos, que es lo correcto, cómo no llegar a lamentarnos o arrepentirnos. Y no sólo nos hacemos, el contexto también nos condiciona y nos hace, y hasta a veces prácticamente nos empuja a ser.

Creo que parte de esa incertidumbre es una carga de la cual no nos podemos desprender fácilmente, aunque habría que ver también hasta qué punto es necesaria, pareciera una condición necesaria para la elección, o por lo menos para el valor de ésta.

Todo acaba y nada queda, tal vez la vida sea sólo eso, y esto no debe ser tomado como un fundamento para no obrar, sino quizá más bien como el motivo para no dejar de hacerlo.

Saludos.



Joel: ahora creo entender un poco más tu posición, de todas maneras disentiré en algunos aspectos: lo de las distinciones para ser alguien es algo que en ningún momento insinúe, todo lo contrario, traté de reflejar el hecho de ser uno mismo en relación a lo demás, buscando y manteniendo un equilibrio con ellos. Ser uno no implica ser mejor ni aspirar a serlo, sino quizá sólo pensar por uno mismo, elegir por uno mismo, y esto sin duda se puede hacer desde el anonimato. Es más, creo que quien realmente intenta ser uno mismo reconoce con facilidad su lugar; todo lo demás queda para aquellos que con lo único que pueden llenar su vida es con lo superficial y se contentan con vivir en la apariencia.

saludos, y ni bien el tiempo me lo permita visito y comento.




Sofía: de todas maneras no sé hasta qué punto sea fácil salirnos del mundo, quizás hasta el estar afuera sea un nuevo adentro.

Siempre somos una respuesta, aun en plena incertidumbre.

saludos, y espero que no se haga esperar la ocasión.




Saludos a todos
Alejandro

/*Joel*\ dijo...

el hombre vive en el mundo. no mas discusiones...el problema es que creemos tener el poder(que se nos vuelve en contra) de abstraernos.
inclusive cuando nos sentimos mal, entramos en ese estado de defensa aparente contra lo que creemos que nos lastima, que es el afuera.
finalmente, salimos de esos estados cuando nos conectamos con los demas. ahora me cierra un poco mas lo que decias, ale.
coincido totalmente en una cosa: para ser se necesita ser con otros.
creo que nadie es por si mismo, sin otros, sin tiempo ni espacio.
seremos puro entorno?
al hablar de "nosotros", nunca se sabe. todo tan analogico...