Filosofándonos

"Si es necesario filosofar, es necesario filosofar. Si no es necesario filosofar, de todos modos es necesario filosofar, porque sólo filosonfando se puede demostrar la necesidad de prescindir de la filosofía". Agustín de Hipona.

jueves, marzo 02, 2006

Acerca de la felicidad (como siempre, sólo algo sobre ella)

La felicidad, una de esas grandes preguntas: ¿en qué consiste? Sin duda que es difícil dar una respuesta que sea completamente abarcadora y satisfactoria en todos los casos.

En la Ética Nicomáquea (Libro I, cap. 4) Aristóteles dice que podemos estar de acuerdo en que el mayor bien es la felicidad, la dificultad pareciera comenzar cuando tenemos que especificar en qué consiste. Y algo interesante que señala Aristóteles es que aquello que podamos postular como “felicidad” no sólo puede variar de persona a persona, sino que también puede variar en un mismo sujeto, porque, p. ej., si estamos enfermos quizá digamos que la felicidad consiste en tener salud, o si estamos mal económicamente quizá digamos que la felicidad consiste en tener dinero; y esto puede darse en una misma persona según la situación que atraviesa.

Entonces algunas de las preguntas que podrían surgir quizá sean: ¿es la felicidad algo único
-uno-?, es decir, ¿es plausible decir “la felicidad es esto o consiste en esto y en esto otro no”? Porque sin duda no todo lo que hacemos nos hace feliz, o mejor dicho, no en todo lo que hacemos hayamos felicidad, por lo que no sería tan sencillo sostener que la felicidad se encuentra en todos lados y en cada una de las cosas que hacemos.

Más que nada cuando se habla de la felicidad pareciera que se quiere hacer referencia a una felicidad continua, duradera, y no a algo fugaz o efímero. Porque en definitiva, creo yo, una persona aspiraría a un estado de felicidad más permanente o estable, y no a uno que sea tan sólo momentáneo. Y hay quienes dicen que justamente conocemos lo que es la felicidad a través de los diferentes instantes en los cuales nos sentimos felices, pero que eso es solamente para que sepamos que existe, para que sepamos a lo que podríamos aspirar. Algo así como que un instante feliz es una mínima parte de la Felicidad (así, con mayúscula).

Pero nuevamente la cuestión: esa Felicidad ¿será algo único, uno?, ¿o habrá múltiples Felicidades? Si decimos que la Felicidad es una nos enfrentaremos al problema de qué consiste, porque como se intentó mostrar con Aristóteles, la felicidad puede variar tanto de persona a persona e incluso en una misma según la situación en la que se encuentra. Pero ante esta conflictiva podríamos tentarnos de inclinar a la segunda alternativa, y sostener que la felicidad no consiste en una sola cosa, sino que puede consistir en cosas múltiples, es decir, la felicidad (o Felicidad) puede consistir tanto en esto, en aquello o en esto otro, dependiendo de quién sea la persona y en la situación en la que se halle.

Esta última alternativa pareciera suscitar lo siguiente: ¿habrá, entonces, quienes sean más felices que otros?, es decir, aquello que “acumulen” o “cosechen” mayor felicidad que otros, ¿serán más felices?

Para intentar ser más gráfico, supóngase que digamos que a la felicidad la podemos hallar en estas, p. ej., 100 acciones, actividades, aspiraciones o posesiones, ¿es más feliz o tiene mayor felicidad aquel que cuenta con, p. ej., 90, que el que cuenta con 1 o 2?

La respuesta que me gustaría sostener es que no, que no cuenta con mayor felicidad, pero intentemos esbozar cómo podría ser la argumentación de alguien que dijese que sí.

Si decimos que la felicidad es múltiple estamos admitiendo que hay distintos tipos de felicidades (en una primera instancia, porque en el fondo la “sensación” o “estado” tendría que ser el mismo o similar). Ahora bien, la acción (actividad, aspiración o posesión) previa a esa sensación o estado de felicidad es la que varía, por lo que la “experimentación” de la felicidad es diferente. Y pareciera que aquel que pueda “experimentar” la mayor cantidad de situaciones, disfruta la felicidad de otra manera, es decir, con una especie de “extra” o “plus”.

Y ahora, para brevemente referir a la respuesta negativa que he mencionado, citaré unos párrafos de la Carta LXXXV de Séneca (de su Cartas morales a Lucilio), que resume bastante bien la cuestión:

“Hay quien come más, hay quien como menos, pero, ¿qué importa? Ambos quedan saciados. Hay quien bebe más, hay quien bebe menos, pero, ¿qué importa? Ambos ha apagado la sed. Hay quien ha vivido más años, y quien ha vivido menos, pero no importa si los años del primero le hicieron igualmente feliz que los pocos del segundo. Aquel que tu llamas menos feliz no lo es, pues la palabra feliz no admite diminutivo.”


Para concluir me gustaría retomar nuevamente lo dicho sobre la felicidad permanente o estable, a diferencia de la que puede ser fugaz o efímera. Que exista (supóngase que existe) una felicidad momentánea, fugaz o efímera, no necesariamente significa o garantiza que exista una felicidad permanente o estable, o Felicidad (esperando que la mayúscula haga más explícito al sentido amplio al que se quiere hacer referencia).

Porque como se ha dicho al principio de este escrito, se torna algo dificultoso establecer en qué consiste la felicidad, aunque más que en qué consiste, me parece que la cuestión primera es contar con la certeza de si existe o no (es decir, si existe la Felicidad o sólo momentos de ausencia de pesadumbre), después de eso nos podríamos preocupar en si es alcanzable o no, o en qué consiste y en qué no.

6 comentarios:

Alessandro_PPG dijo...
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Estrellada dijo...

Qué tema profundo has tratado!!

De respuesta superficial, ensayaría decir que la felicidad son momentos, porque así es como uno lo percibe introspectivamente en determinada ocasiones.
Creo que la Felicidad como idea en términos platónicos es un estado ideal, inalcanzable, que guía las percepciones agradables que nosotros pobres mortales podemos alcanzar... Decididamente, cada quien encontrará la sensación agradable que intuimos como felicidad", en las diversas focalizaciones que personalmente haga. Saludos!

Diego dijo...

¿Y qué tal la frase "la felicidad es un estado"?
O sea:
La felicidad, una de esas grandes preguntas: ¿en qué consiste?
Se puede responder con "la felicdad es un estado". Sin más complicaciones, porque hablar, desde donde nostros hablamos -desde nuestra neurosis-, es complicar las cosas.
Igual, hay que preguntarse, nada de "quedarme donde estoy" "porque si hablo complico las cosas".

Paradójico, paradójico.

"A lomo de todas las paradojas se cabalga hacia todas las verdades"
Friedrich Nietzsche.

Un abrazo
Diego.

Adriana dijo...

"La felicidad no existe como tal, solo momentos felices" no recuerdo su autor, pero desde que lei esta frase se quedo grabada en mi mente..realmente pienso que es muy cierta!!!

Un besote para vos!!!!

Filosofando al vacío dijo...

Estrellada: justamente uno de los interrogantes apuntaba a cuestionar o poner en duda si la felicidad (como Idea, si se siguen los términos platónicos) existe o no; porque los momentos felices nos constan, ¿pero la Felicidad?, porque si seguimos con el razonamiento de Platón podemos decir que si hay momentos felices es porque existe la Felicidad; porque en el caso de no existir la Felicidad esos “momentos felices” podrían ser puramente casuales o circunstanciales… pero entre nos: está bueno con esos momentos que muchas veces se tornan únicos…

Saludos

Diego: en el fondo no creo que haya demasiado inconveniente en sostener que la felicidad es un estado, como lo son casi todos los tipos de sentimientos… es la respuesta fácil si se quiere.
En realidad la cuestión creo que podría ser la siguiente: si alguien te pregunta qué es la felicidad, le decís que es un estado que tiene tal o cual característica, pero el problema creo que está cuando debemos aclarar qué tipo de situaciones producen esos estados, y de ahí las preguntas: ¿dónde se encuentra la felicidad?, ¿en qué consiste?… porque, bueno, como se quiso mostrar en el post, lo que consideramos felicidad puede ser tan variable que prácticamente no es posible precisar dónde se halla, porque no a todos no hace feliz lo mismo, incluso en cada uno puede variar con el tiempo o con la circunstancia…

saludos

Adriana: es muy cierta la frase, porque en definitiva lo que debe importarnos son esos pequeños momentos y no desperdiciarlos a la espera de uno grande que quizá sea incierto…

“-(…) Cuando uno es chico espera la gran felicidad, alguna felicidad enorme y absoluta. Y a la espera de ese fenómeno se dejan pasar o no se aprecian las pequeñas felicidades, las únicas que existen. (…) Imagínese un mendigo que desdeña limosna por el camino, porque le han dado el dato de un formidable tesoro. Un tesoro inexistente.”

Ernesto Sábato, “Sobre héroes y tumbas”… fragmento que en su momento cité en mí blog anterior…

Un enorme abrazo
Alejandro

josesimales dijo...

Hola, creo que la felicidad es totalmente existente y si hablamos de variaciones creo que la mas valid es la del indibidualsmo por que independediente de las cantidades de momentos o situaciones Felices eso se define en cada ser, como lo sabe aprobechar y el valor que le dad a esa situacion

Desde mi punto de vista la felicidad siempre es individual unica y exclusiva de cada uno de nosotros y aunque suene un poco egoista solo nos interesa la nuestra. Porque cada sacrificio o accion que acemos para veneficiar a otras personas consiente o inconcientemente nos hace felices a nos. un abraso